Cómo analizar tácticamente una posición
Recordemos que hay una gran diferencia entre resolver ejercicios tácticos (donde ya estamos advertidos previamente de que existe una combinación ganadora) y analizar una posición en una partida viva (ya que nadie nos avisa si existe o no una combinación). Por eso, debemos acostumbrarnos a analizar siempre nuestras partidas desde los motivos tácticos y en cuanto encontramos uno, lo tomaremos como una señal: "Aquí puede haber una combinación ganadora". Es decir que los motivos tácticos son los que nos indican que debemos detenernos a analizar la posición ya que puede haber una oportunidad de obtener ventaja.
Debemos acostumbrarnos a analizar siempre los motivos tácticos, incluso ante cada jugada del rival, ya que pueden aparecer tras una jugada y desaparecer tras la siguiente. Vamos a analizar algunas posiciones, a modo de ejemplo, siguiendo el orden que establecimos para los motivos tácticos:
1. Las piezas del rival
2. El rey del rival
3. Nuestros peones pasados
4. Motivos geométricos
La idea es hacerlo de forma metódica para no saltearnos nada. Comencemos con el siguiente diagrama (intentá hacer el análisis por tu cuenta antes de seguir la lectura):
Considerando 1. Las piezas del rival debemos analizar cuatro casos:
1.a. Piezas indefensas: el Caballo de c4;
1.b. Piezas mal defendidas: la Dama de c7, atacada por la Dama de a5 y defendida por el Caballo de d5;
1.c. Piezas con poca movilidad: el Alfil de b7 sólo tiene tres casillas disponibles;
1.d. Piezas sobrecargadas: no encontramos ninguna por el momento.
Resaltemos las piezas involucradas en el análisis hasta el momento:
Consideremos ahora 2. El rey del rival con sus tres casos:
2.a. Rey indefenso: comparado con la situación ideal vemos que falta el peón f, el peón g fue avanzado (aunque el Alfil de g7 ocupa su lugar en el fianchetto por lo que no lo consideramos una debilidad), falta el Caballo de f6 (aunque está a sólo un salto de su casilla ideal). Las dos Torres defienden la octava fila, aunque el Rey la ha abandonado. Si bien no llegamos a concluir que se trate de un Rey indefenso, vemos que estamos frente a un caso límite.
2.b. Rey mal defendido: podemos contar como piezas defensoras al Alfil de g7 y a las Torres de b8 y d8. El Caballo de d5 es la pieza defensora de la Dama de c7, por lo que si también debe defender al Rey la consideramos una pieza sobrecargada. Como piezas atacantes, el blanco tiene el Caballo de f3, La Torre de e1, el Alfil de g2 (puede llegar a d5 desde donde ataca directamente al Rey negro) y el Alfil de c1 (que puede llegar hasta h6 y que además apoya el salto del Caballo a g5). Concluimos que definitivamente estamos frente a un Rey mal defendido.
2.c. Rey con poca movilidad: por el momento no podemos decir que sea el caso ya que dispone, aparentemente, de cuatro casillas (e8, f8, g8 y f6).
Podemos afirmar que el Rey negro es un posible objetivo de ataque en tanto y en cuanto se trata de un Rey mal defendido. Lo señalaremos entonces en nuestro diagrama.
Pasamos a:
3. Nuestros peones pasados: no hay.
Y finalmente:
4. Motivos geométricos: tracemos imaginariamente las trayectorias de ataque de nuestras piezas, que representadas en el diagrama quedarían así:
Luego de este primer análisis, logramos identificar algunos puntos de confluencia de nuestras piezas: la casilla g5 (Alfil de c1 y Caballo de f3); la casilla e6 (Torre de e1 y posible salto del Caballo desde g5): la casilla c7 (Dama de a5 y posible salto del Caballo desde e6). Por otro lado, identificamos el punto d5 donde el Alfil de g2 puede realizar la captura del defensor de la Dama de c7 dando jaque. Vemos que para que el Alfil de g2 pueda capturar al Caballo de d5, necesitamos mover nuestro Caballo de f3 (despeje), lo que podemos hacer con jaque saltando a g5. Analicemos entonces esta jugada: tras Cg5+ dijimos que el Rey negro tenía disponibles cuatro casillas (e8, f8, g8 y f6). Pero ahora vemos que si fuese a la casilla g8, manteniéndose en la diagonal blanca, podríamos jugar Axd5+, realizando la captura del defensor de la Dama de c7. Y como la captura es con jaque, a cualquier jugada del negro seguiría Dxc7 ganando la Dama negra.
Resulta entonces que al Rey negro sólo le quedan tres casillas disponibles (e8, f8 y f6). Pero si se mueve a e8 tenemos un motivo geométrico en la casilla a4 desde donde la Dama de a5 puede realizar un ataque doble al Rey negro y al Caballo de c4 (pieza indefensa que ya teníamos marcada).
Al Rey negro le quedan finalmente sólo dos casillas (f8 y f6). Si se dirige a f8, tenemos un motivo geométrico con las casillas f8, e6 y c7, ya que el Caballo blanco desde g5 puede saltar a e6 realizando un ataque doble al Rey y a la Dama del negro. Lamentablemente, si Cxc7 seguiría ... Cxa5 ya que la Dama negra está atacada por el Caballo de c4. Pero tenemos Cxh7+ y si ahora ... Rg8 o ... Rf7 estamos en el primer caso y podemos jugar Axd5+; si en cambio ... Re8 estamos en el segundo caso y seguimos con Da4+.
Y ahora sabemos que el Rey negro, tras Cg5+, sólo puede moverse a f6, por lo que en realidad era un Rey con poca movilidad. Pero una vez en f6, el Rey ya no podrá retroceder: sólo le queda seguir avanzando por delante de sus peones y de sus piezas, exponiéndose cada vez más. Será entonces un rey indefenso y deberíamos buscar la manera de darle jaque mate.
Imaginemos las jugadas Cg5+ y ... Rf6:
Una vez en f5, el Rey negro sólo podría ir a g4, manteniéndose en la diagonal blanca. Pero tenemos al Alfil de g2 que puede copar la diagonal desde h3, por lo que sería jaque mate.
Te dejo el enlace de este problema por si querés ver las variantes posibles y además otros ejercicios para que practiques el análisis táctico.
https://lichess.org/training/ktRVA
https://lichess.org/training/00BZ6





Comentarios
Publicar un comentario