Mate de la Ópera
El mate de la Ópera debe su nombre a una famosa partida jugada por Paul Morphy en la Ópera de París. Ya que la partida es muy instructiva y con un remate precioso, te dejo un video por si te interesa conocerla, algo que te recomiendo.
Si nos limitamos únicamente a las piezas necesarias para dar el mate de la Ópera, tenemos en esencia la siguiente posición:
1) El Rey rival sólo puede desplazarse por una fila (o columna);
2) Una de nuestras Torres o la Dama puede dar jaque mate desde la fila (o la columna) en la que se encuentra atrapado el Rey rival.
Sin embargo, no se cumple la regla 3) del mate del pasillo, por lo que se trata en realidad de un caso diferente. ¿Acaso no se cumple la regla 3) del mate de Mayet? Sí, aunque en este mate la regla 3) es necesaria pero no suficiente ya que hay otro requisito:
3) Un Alfil defiende a la Torre que da jaque mate al mismo tiempo que le quita una casilla de escape al Rey.
Estos mates son parecidos y de hecho muchos creadores de contenido los confunden llamando mate de Mayet a lo que en realidad es un mate de la ópera. Como sabemos, de todos modos, esto es secundario, y lo importante es saber que se trata de un mate en línea recta.
Volviendo a la partida de la ópera, ¿cómo hizo Paul Morphy para calcular todos esos sacrificios? Partamos de la siguiente posición:
Y el camino comienza a despejarse: ya sólo quedan dos defensores. Pero ahora el blanco elimina el segundo con una nueva captura del defensor: Axd7, a lo que el negro responde con ... Cxd7. Así llegamos a la siguiente posición:
Nos queda el último defensor, al que no podemos capturar, pero ya sabemos que la captura del defensor no es la única manera de lograr la eliminación de la defensa. La Dama de b3 podría dar el mate del pasillo en b8, pero lo impide el Caballo de d7 que también debe impedir el mate con la Torre en d8. Pero entonces el Caballo de d7 es una pieza sobrecargada y si evita Db8# entonces no puede evitar Td8#. Podemos jugar entonces Db8+ logrando la desviación del Caballo que está obligado a capturar la Dama:
Y vemos cómo ahora la vía está despejada para dar finalmente jaque mate al Rey negro:
La simpleza del procedimiento no le quita nada de su belleza a este remate espectacular de la partida. Si bien en esencia no es más que un mate en línea recta, se merece un nombre propio: mate de la Ópera.








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